martes, septiembre 30, 2014

Traducción de la biografía de YOSHIKI. Parte 3. Capítulo 1 - La formación de una nueva banda y entrada en la escuela de música



(Podéis encontrar el resto de capítulos aquí.)

Aunque Yoshiki entró en la tercera mejor escuela de Tateyama su actitud hacia la autoridad de los profesores no había cambiado en absoluto. Siempre desafiando la disciplina impuesta, su ropa y su pelo no respetaban el código de la escuela, su comportamiento empeoró aún más, lo que lo llevó a meterse en numerosos líos.

El primer día, durante la ceremonia de bienvenida de la escuela, Yoshiki atrajo la atención de todo el alumnado. Cuando fue su turno de subir al escenario improvisado del gimnasio para presentarse, el profesor que estaba allí lo reprendió severamente por su apariencia y lo abofeteó delante de toda la escuela. Evidentemente fue algo que no sirvió de nada ya que Yoshiki no cambió su pelo ni su forma de vestir.

Un día llevó a la escuela una chaqueta larga, le llegaba hasta las rodillas y se había teñido el pelo de rojo y se había depilado las cejas casi del todo. Por supuesto, todo esto era una violación de las reglas de la escuela. Para los demás era imposible comprender la actitud del adolescente, para él era tan simple como esto: "Romper todas las reglas establecidas por los adultos".

Muchos profesores y algunos alumnos cuchicheaban por los pasillos "¿Cómo es posible que alguien así haya podido entrar en esta escuela?". Sintiendo esas miradas de refilón Yoshiki endurecía más aún su comportamiento. Muy a menudo sentía un descontento interno que crecía desde la escuela secundaria. Hasta que estalló en él. Al poco de empezar el año académico, fue a las clases de los de primer año, de 11 años, e hizo un llamamiento: "¡Todos los que estáis descontentos dejaos ver! ¡Mantengámonos unidos!". Pero la escuela Awa era diferente a la escuela secundaria en la que había estudiado hasta ahora, y aquí no había nadie insatisfecho. Más adelante, los miembros populares del club de deportes juzgaban su comportamiento con desaprobación e intentaban refrenarlo.

Yoshiki no encontraba nuevos amigos en esta escuela y había perdido por completo el interés por sus estudios. A menudo se quedaba dormido o miraba ausentemente por la ventana durante las clases. Cuando se cansaba de estar allí, se levantaba y salía de clase dando un portazo. Los profesores lo castigaban día sí, día también por romper material de la escuela. La mayoría de los estudiantes soñaban con entrar en universidades prestigiosas y eran completamente incapaces de entender la actitud de Yoshiki.

La madre de Yoshiki ya no tenía ningún control sobre su hijo. Las llamadas de los profesores a casa pidiendo hablar con ella eran frecuentes desde el inicio del curso.

Yoshiki se sentía como un extraño entre el resto de sus compañeros, quienes estaban completamente inmersos en sus estudios, en aprender nuevas cosas y practicar deportes. Yoshiki empezó a faltar a clase. Aunque seguía siendo amigo de Toshimitsu, él participaba en el club de volleyball. Por supuesto, su vida no se veía envuelta en los conflictos de Yoshiki, quien llegado este momento, empezaba a pasar el día con los abusones, con quienes ya había empezado a fumar en el instituto. Pasaban el día en los alrededores de la estación de tren de Tateyama. Yoshiki, pasando el día con estos chicos, no parecía un joven que acabase de entrar en una prestigiosa Escuela Superior. Era incapaz de pasar al siguiente nivel de su vida. Chaqueta larga, pelo teñido de rojo y fumador. Lo consideraban un abusón más. Por su apariencia, su nombre se volvió conocido entre estudiantes de otras escuelas, que venían hasta las puertas de la Escuela Awa para verlo llegar. "¡Ey! ¿Eres tu Hayashi, de la escuela Awa? ¿Por qué te vistes de forma tan extravagante?".- Le gritaban.

Yoshiki nunca lo dudó y respondía: "¿Quieres pelea?, pues venga, aquí me tienes.

A veces eran peleas uno contra uno, pero a veces eran varias personas contra él. A veces, cuando veían que Yoshiki iba a ganarles salían corriendo, pero muchas veces se llevaba palizas. Ningún estudiante hacía nada cuando los veía pelear, sólo se quedaban allí mirando. Yoshiki estaba determinado a no rendirse pasase lo que pasase. Por su puesto, podía evitar las peleas, podía entrar y salir de la escuela por la puerta de servicio, pero su orgullo no le dejaba y siempre pasaba por la puerta principal. No importaba cuantos estuviesen esperando para pegarle. Sus nudillos estaban, a menudo, en carne viva y su cara hinchada, la nariz le sangraba igual que los labios. Cada vez que lo abatían y acababa en el suelo, se levantaba y nunca escapaba de una pelea. Así que empezó a tener fama de ser duro en las peleas y su apellido aún se volvió más popular en otras escuelas.

La escuela Awa era conocida también por enseñar artes marciales, tales como el Kendo (lucha con espadas) y el judo. Yoshiki se había apuntado a judo al empezar el curso.

Muchas veces Yoshiki se quedaba fuera con sus amigos hasta pasada la media noche y cuando iban a buscarlo a casa, lo obligaban a levantarse y a comer al menos un trozo de pan y lo arrastraban medio dormido hasta los entrenamientos de judo. Durante los entrenamientos los veteranos escogían siempre al insolente Yoshiki como compañero de lucha. Normalmente no tenía tiempo de contraatacar y se encontraba casi siempre en el suelo. Pero comparado con las peleas, estas clases casi le divertían.

A veces reñía con el profesor. La primera vez que Yoshiki empezó a defenderse inmediatamente fue bloqueado y casi estrangulado, perdió la consciencia por un momento, pero no dejó las lecciones. La vez siguiente, conociendo un poco mejor a su atacante fue lo suficientemente rápido para poner en práctica su técnica y pudo marcar su primer punto.

Así fue como Yoshiki empezó a interesarse más seriamente en el judo, pero lo que más le interesaba de todo eran las motos. Después de montar en moto podía olvidarse de la desagradable realidad.

Cuando el verano terminó y el segundo semestre empezó, los estudiantes se habían acostumbrado ya a las rarezas de Yoshiki. Ya no lo veían como un abusón, si no como una persona con cierto poder sobre sí mismo. Ahora, otros chicos venían a pedirle consejo cuando sentían que abusaban de ellos o los chantajeaban. A menudo, actuaba como mediador en conflictos entre otros chicos. "Me gustaría que no hubiese peleas en la escuela. Si tenéis problemas os ayudaré a solucionarlos". Nadie ignoraba la petición de Yoshiki, ya que por fin se había ganado la confianza de sus compañeros. Mirando en retrospectiva podía ver que su comportamiento durante los primeros días de escuela no había sido nada adecuado, gritar palabras desafiantes a sus compañeros no había sido una buena idea y comprendía por qué los chicos del equipo de atletismo habían reaccionado de forma agresiva, viendo su comportamiento como un ataque al orden de la escuela.

Yoshiki dio algunas fiestas en su casa, e invitó estudiantes con los que normalmente no salía. Decidió cambiar su comportamiento tan agresivo. Una docena de estudiantes fueron a su casa, al final Yoshiki acabó uniéndose al equipo de la escuela.

Aunque su relación con el resto de estudiantes había mejorado, seguía teniendo problemas con los profesores. Esto también hizo que su actitud hacia la música rock cambiase.

En otoño, durante el festival cultural, Noise tocó varias versiones de canciones populares pero en estilo rock.

Una semana antes de las vacaciones de navidad, Yoshiki reunió al grupo e intensificó lo ensayos anticipándose a futuras oportunidades de poder mostrar su nuevo repertorio. El día en que empezaban las vacaciones, había más de 100 personas en el gimnasio del instituto. Tocaron canciones de Led Zeppelin, Rainbow y UFO, su actuación fue magnífica y todos los espectadores rompieron en aplausos. Yoshiki había tocado la batería de forma impecable y la voz clara de Toshimitsu causó la gran tormenta de aplausos. Mirando a Toshimitsu, el aplicado estudiante y jugador de volleyball, nadie se hubiera imaginado que pudiese cantar tan bien. La batería, la guitarra y el bajo, todos sonaban acorde y suavemente. De pronto un miembro de tercer año, de otra banda que también tocaba ese día arrastró a Yoshiki frente a los otros miembros del grupo: "¿Qué te crees que estás haciendo? Llegas aquí y nos robas el protagonismo". Yoshiki tuvo que aguantar bastantes críticas injustas.

"¿A mí qué me importa vuestra banda?" - respondió Yoshiki airado. Lo que dio lugar a que empezasen una disputa. Pero mientras discutían Yoshiki se sentía bien, sentía que había actuado bien en el escenario y eso le daba ánimos y le hacía sentirse superior a los demás. Ese día se fue a casa con el pensamiento de que debía estar haciéndolo bien, si otra banda los envidiaba. Silenciosamente se aclamaba a sí mismo y el sueño de poder actuar alguna otra vez animó su corazón de forma permanente.

Al día siguiente dijo a sus compañeros: "Es estupendo que nuestra actuación haya causado tanta expectación en todos. Tenemos que practicar más y aprender canciones más complejas". Aunque la actuación había acabado con una riña, Yoshiki estaba encantado con la exitosa actuación. Su próxima meta era actuar en el próximo festival cultural de la escuela. A pesar del éxito que habían tenido, el comité de la escuela no reaccionó positivamente hacia la música rock y no les permitieron tocar otra vez. Creían que el entusiasmo por la música rock conducía al mal comportamiento. El comité habló con los demás miembros de Noise a los que se consideraba buenos estudiantes y les dijo: "¡Vosotros sois iguales que Hayashi!". A Yoshiki le parecía inadmisible que por actuar en el concierto la reputación de los demás miembros se viese comprometida.

Al tocar la batería tan rápido sintió un júbilo desconocido para él hasta entonces. Estaba tan impresionado que no entendía cómo el resto de la gente no comprendía la música de la misma forma que él.

Empezó a tocar la batería todo lo rápido que podía, rozando su límite físico, a veces le daba la impresión de que su propio corazón latía al mismo ritmo que la batería. El sudor le caía por la espalda, respiraba con dificultad, todo el mundo se alineaba en una línea estrecha delante de sus ojos, se perdía, realmente dejaba de saber dónde se encontraba. Cuando Yoshiki corría con su moto sentía tanta alegría. como si la gravedad ya no existiese y en cualquier momento pudiese elevarse hacia el cielo. Ahora, acababa de descubrir que podía sentir lo mismo tocando la batería. Así encontró la vía de escape para la ira que llevaba cociéndose dentro de él tanto tiempo.

Yoshiki se volvió amistoso con un amplio número de personas, desde sus compañeros de siempre hasta estudiantes diligentes que soñaban con entrar en la universidad estatal. Todavía había alumnos que querían pegarle y lo esperaban fuera de la escuela, al mismo tiempo que muchas chicas empezaron a reunirse allí para pedirle salir, así que Yoshiki no sabía a qué a tenerse. No sabía si iban a querer pegarle o si iba a tener una cita, aunque se adaptaba rápidamente a cualquier situación.

Normalmente Yoshiki sólo iba a casa por la noche. Sus viejos amigos, moteros y gandules se reunían en su habitación, aunque él no estuviese, como si fuese un lugar público en el que quedar. Hablaban de muchas cosas y escuchaban los discos de Yoshiki. Cuando este llegaba a casa todavía se unía más gente, llegando a ser, a veces, 40 o 50 personas. Siempre había mucho ruido, día y noche, cosa que exasperaba por completo a su madre. Le pidió a su hijo mayor hiciese que sus amigos volviesen a casa temprano y que de ninguna manera podían entrar en casa libremente, cuando a ellos les viniese en gana. "Se acabaron las multitudes en esta casa, con el ruido que hacéis la casa tiembla, un día las lámparas se van a caer". Yoshiki decidió hacer un horario de visitas, pero no sirvió de nada. Y cada vez se reunía más gente en la casa. La ansiedad de la madre de Yoshiki creció. Su ansiedad no se debía al ruido, si no a que las notas de Yoshiki eran muy bajas y poder pasar al siguiente curso se volvió todo un problema.

Los profesores le dijeron a Yoshiki que había sido el segundo peor estudiante desde la fundación de la escuela. El peor estudiante había sido expulsado y los profesores no le auguraban un mejor futuro al joven.

El tutor de Yoshiki estaba preocupado por él e iba a su casa para hablar con él y su madre continuamente, pero Yoshiki no escuchaba a nadie. De alguna manera se las arregló para estudiar lo suficiente y pasar de curso. Aunque los profesores no confiaban en que sus notas mejorasen más, sobre todo porque parecía que volvía a meterse en peleas fuera de la escuela. O eso creían sus profesores.

Un día tuvo un accidente con su moto. Uno de sus amigos le preguntó si podía conducirla y Yoshiki le dejó el sitio delantero, mientras que él se sentó atrás. Su amigo no tenía mucha experiencia y al tomar una curva especialmente cerrada la moto derrapó y los dos cayeron al suelo, Yoshiki se las ingenió para rodar como le habían enseñado en clase de judo y no sufrió más que algún arañazo superficial aquí y allá. Pero su amigo no corrió la misma suerte, Yoshiki tuvo que recogerlo, se las arregló para poner en marcha la moto que ahora estaba algo dañada y llevó a su amigo agonizante de dolor al hospital. Las radiografías mostraron que tenía diez fracturas en diferentes lugares del cuerpo.

Después del accidente los amigos de Yoshiki empezaron a llamarlo "inmortal", ya que él, tras dos días ya no tenía ni un sólo arañazo a la vista. Ahora a Yoshiki aún lo respetaba más los abusones. Pronto conectaron su nombre al accidente y otra vez, no lo dejaron tocar en el festival. Ese día se fue de la escuela antes a dar un paseo por la ciudad, pero debido a su ropa y peinado inusuales la policía lo paró: "¿Qué estás haciendo aquí?" "¿Esta ropa es tuya?"

"No estoy haciendo nada, sólo ver el festival de la ciudad". Pero su credibilidad quedó completamente desacreditada. Unos chicos de instituto que no le sonaban de nada empezaron a meterse con él y pronto empezaron una pelea, los dos policías intentaron pararlos, pero los otros chicos eran muchos y Yoshiki calló inconsciente en medio de la calle en menos de dos minutos. La policía no lo ayudó, pero sí dispersó a los otros chicos. Kouki, que venía de la escuela, se encontró a su hermano mayor inconsciente en la calle. Kouki admiraba a su hermano mayor, le parecía que llevaba una vida excitante, una vida que mezclaba libertad y en la que parecía vivir sin miedo a nada.

Con 17 años, Yoshiki abandonó los estudios por completo, a pesar de las protestas de sus profesores y de su madre. Todos los demás miembros de la banda, excepto Toshimitsu se estaban preparando para entrar a la universidad y ya no tenían tiempo para ensayar, por lo que Yoshiki decidió deshacer el grupo. Noise dejó de existir. Pero Yoshiki ya pensaba en formar una nueva banda, Toshimitsu lo apoyaba. Yoshiki quería tocar nuevas canciones, quería tocar canciones de Iron Maiden. Yoshiki escuchaba constantemente el primer y el segundo álbum de este grupo. Estaba encantado con el tempo tan rápido y el cambio tan energético de melodías. Lo que más le gustaba eran los heavy riffs de guitarra de la banda. En su próximo grupo Yoshiki quería contar con dos guitarristas principales también.

Durante el verano de 1982 Yoshiki reunió nuevos miembros y organizó un nuevo grupo. Este era el tercer grupo que lideraba Yoshiki. Lo primero que hizo fue ponerle un nombre extraño y pegadizo al grupo: "¿Qué te parece X?" - le preguntó a Toshi, que se quedó callado esperando a que Yoshiki continuase.

"Muchos grupos tienen nombres largos, pero durante las actuaciones o en los carteles de festivales, acortan su nombre a una sola palabra". "Además, - continuó, X representa un número desconocido, un fenómeno que no se sabe lo que es, posibilidades ilimitadas".

Después de esta explicación, no hubo objeciones y X acababa de nacer. Yoshiki quería conseguir un nuevo sonido, así que renovó su batería añadiendo nuevos platillos. Absorto por los asuntos de la banda, empezó a dejar plantada a su novia. Un día ella fue directamente a preguntarle: "¿Qué es más importante para ti, la música o yo?", Yoshiki respondió - "Por supuesto, la música". El pensaba: "¿Para qué voy a necesitar a una chica, si eso me resta tiempo de estar con mi banda?". Así pasaba aún más tiempo a la batería. Fue durante esta época cuando empezó a pensar en tocar sus propias composiciones. Empezó a escribir las notas que aparecían en su cabeza. Luego escribió letras susurradas por su voz interior.

La primera canción compuesta por Yoshiki para X fue I'll kill you. Al principio Yoshiki escribió la letra de esta canción en japonés, pero luego le pidió ayuda a algunos amigos para traducirla al inglés.

Al terminar la letra, la leyó y releyó muchas veces, se preguntaba si alguien podría adivinar a quién iba dirigida. La canción se llamaba I'll kill you y de hecho iba dirigida a su álter ego. Yoshiki nunca confesó a nadie sus sentimientos más oscuros, aquellos que estaban escondidos en el fondo de su alma.

Yoshiki transcribió las notas para todos los instrumentos, guitarras, bajo y batería. Inmediatamente Toshimitsu y Yoshiki se pusieron a ensayarla. Los dos amigos sintieron un entusiasmo sin precedentes. Muchos alumnos de la escuela Awa, que estaban preparándose para los exámenes de acceso a la universidad, pero tocaban la guitarra como hobby, lo que no había era bateristas, y unos chicos que tenían un grupo llamado Genius pidieron a Yoshiki que colaborase con ellos tocando la batería. Ahora el tiempo de Yoshiki estaba completamente ocupado por las dos bandas, X y Genius. Durante el siguiente festival Yoshiki tomó parte en ambas bandas y en los arreglos de sonido. Su nuevo set de batería formaba casi un círculo de 360º. La gente al ver semejante despliegue no pudieron más que quedar muy sorprendidos. X y Genius tocaban hard rock.

Por supuesto X tocó I'll kill you, el gimnasio explotó de entusiasmo, les ofrecieron una ovación larga. Los miembros, Yoshiki había reunido a dos guitarristas y un bajista para que tocase con X, viendo la calurosa acogida que les brindaban no podían dejar de sonreír. Yoshiki no era capaz de poner en palabras lo que sintió en ese momento, sólo sabía que esa clase de adrenalina no tenía nada que ver con correr en moto o pelearse, esto era bueno, esto era mejor, ahí es donde quería estar. Ese año, Yoshiki fue el héroe del festival.

El rock, los amigos y X eran las cosas más importantes en la vida de Yoshiki. Sin embargo a principios de 1983 la realidad le dio una bofetada, todos sus compañeros de clase se iban a ir a la universidad. Solamente él no sabía cuál sería su siguiente paso. Le resultaba imposible no sentir la presión de preguntarse: "¿Qué haré después?".

Pasar tiempo con sus amigos en las cercanías de la estación de Tateyama o sentarse en casa a esperar sin sentido a que se le ocurriese una idea fueron dos ideas que rápidamente descartó. Le resultaba muy difícil pensar en el futuro. Prefería pensar en el día a día: "Aunque decida vivir pensando en el día a día mi madre está muerta de preocupación por mí. Tengo que hacer algo. Está bien, pues se terminó hacer el vago. Tengo que pensar seriamente sobre la universidad".

Para pensar claramente sobre el futuro Yoshiki se sentaba al piano y tocaba, tocaba sin pensar en lo que tocaba, simplemente tocaba y eso lo calmaba, podía ver trazos de luz en su futuro, por muy fugaces que fuesen.

Había dejado la escuela de música en secundaria, había dejado de estudiar en el primer año de instituto. Pero no importaba en cuantas peleas hubiese estado o cuantas clases se hubiese perdido. Nunca había dejado de tocar el piano. "Está claro, seré pianista profesional".

Yoshiki habló con su madre, por primera vez en mucho tiempo, le contó lo que había decidido, ser pianista. Este último año de instituto tendría que trabajar muy duro, cambiaría su bachillerato de ciencias a humanidades y tomaría clases de música intensivas para prepararse para la Escuela de Música Profesional. Su madre no dijo nada en un principio, pero la tensión que levaba acumulando desde hacía años por fin se relajó, y pudo ver al hijo que conocía y adoraba. Su madre estuvo de acuerdo.

Al día siguiente anunció los amigos que se reunían aún en su habitación que necesitaba prepararse para los exámenes de la universidad y que ya no podrían reunirse allí. Necesitaba tranquilidad para estudiar. Al oír esto sus amigos quedaron atónitos, era un cambio muy grande en su actitud, pero al mismo tiempo se dieron cuenta de la gravedad con la que hablaba su amigo.

A partir de ese día Yoshiki se tomó la preparación para la universidad muy en serio.

Para prepararse tenía que estudiar materias especiales e iba a visitar a pianistas profesionales que vivían en la ciudad de Chiba dos veces a la semana. Le llevaba tres horas sólo el viaje de ida y vuelta, pero estaba decidido. Las clases no se limitaban a tocar el piano, tenía que saber mucho solfeo, reglas de composición y numerosos ejercicios más. Otra parte importante de los ejercicios eran los ensayos de canto coral del libro de Franz Werner. Desde el principio Yoshiki demostró una gran habilidad solfeando, y leyendo música directamente de la partitura. Su profesor, un pianista profesional estaba muy impresionado. Un par de veces Yoshiki fue a sus clases de piano con las manos vendadas por haberse metido en una pelea. Pero ya nada podía hacerle perder su deseo de convertirse en pianista, ni siquiera unos nudillos doloridos. Durante el verano también asistió a clases preparatorias, que se impartían en la Facultad de Artes de la Universidad.

Yoshiki escogió varias universidades rápidamente. La primera de su lista fue la Musashino Music University, Toho Gakuen Music High School y la Facultad de Artes de la Universidad de Tokyo. Los procesos de selección de las universidades privadas eran diferentes, así que esas quedaron completamente descartadas. Para compensar dos años de estudios perdidos, Yoshiki tenía que estudiar con más ahínco que cualquiera.

Un tiempo después de que se pusiese a estudiar en serio, Yoshiki recibió la triste noticia de que un amigo cercano suyo acababa de fallecer en un accidente de moto. Un amigo que conocía desde la infancia y con el que había compartido innumerables tardes y paseos en moto. Cuando Yoshiki se decidió a estudiar para la universidad le regaló su moto, pero fue negligencia del chico conducir muy rápido y sin casco. Iban dos chicos en la moto, el primero, su amigo había fallecido, el otro estaba en el hospital, en coma. Unos días después del funeral, Yoshiki fue a ver a la familia de su amigo: "Si nuestro hijo no te hubiese conocido seguiría vivo". Esas palabras nocivas perforaron los oídos de Yoshiki. Siempre creyó que sería él el que acabase muerto en un accidente de moto. Lo había pensado tantas veces, que lo había aceptado como un futuro muy posible. De repente Yoshiki se dio cuenta de una cosa, él estaba vivo y su amigo ya no, le cayó como un jarro de agua fría, no es que no lo supiese, fue el darse cuenta de verdad, sentirlo de verdad lo que le hizo pensar: "¿Por qué murió él y no yo?" Yoshiki no tenía miedo de la muerte y sin embargo seguía vivo y se culpaba a sí mismo.

En el segundo semestre del último curso Yoshiki se separó completamente de las mala compañías. Aunque a menudo cuestionaba si su decisión de entrar en una Universidad de música era la acertada o no. Desde luego, era bueno tocar el pino, sobre todo porque no tenía que renunciar a la batería ni a las melodías que le rondaban la cabeza ni a esas letras que le llegaban desde el corazón. Aún así, con 17 años no había llegado a asumir del todo la idea de poder ser una estrella del rock, parecía más un sueño infantil que una realidad, por eso ahora mismo su elección natural fue el instituto de música.

Desde el día de la muerte de su amigo Yoshiki se convirtió en una persona realista, serio y responsable.

Traducido por: Diana Abuín Caamaño (Traductora X Japan Spain)
Por favor, no compartir sin créditos, gracias.

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